Las mejores fotos de los míos

Parece que fue ayer cuando Carlos y yo nos conocimos y hoy compartimos la vida con dos personitas que dejaron de ser bebés hace unos cuantos años y que siguen creciendo, cambiando y aprendiendo a velocidades vertiginosas. Aunque me produce una satisfacción tremenda ver cómo se hacen mayores y van alcanzando todos sus pequeños retos, no puedo evitar sentirme nostálgica a veces por esos momentos que no se volverán a repetir.

No podemos parar el tiempo, pero lo que sí está en nuestra mano es atesorar todos esos instantes mágicos y es por eso que me gusta tanto la fotografía. Disfruto inmortalizando todas nuestras pequeñas grandes rutinas diarias y compartiendo las fotos con los abuelos y con los amigos que están lejos. Además, me motiva pensar que el día de mañana Pablo y Ana tendrán un montón de recuerdos de cuando eran los niños felices que son ahora.

Si también os apetece crear un álbum familiar bonito y divertido, podéis seguir estos truquillos:

– Ten siempre una cámara a mano, aunque sea la del móvil, dentro y fuera de casa. ¡No te pierdas nada!

– Huye de las fotos posadas y busca la naturalidad.

– Prueba con distintos ángulos y encuadres: ponte a la altura de los pequeños, realiza composiciones sencillas y evita que el niño sea siempre el centro de la imagen.

– Deja a los niños que jueguen con la cámara. Te sorprenderá la espontaneidad de las fotografía que pueden conseguir, su mirada es única.

– Recuerda que la fotografía es luz: las mejores fotos se consiguen en el exterior, a primera hora del día o a última de la tarde.

– Retoca (pero no te pases). Aprende a utilizar algún editor de fotos sencillo para ajustar el brillo, el contraste y el color de las fotografías.

– Selecciona las mejores instantáneas y deshecha las demás, no tiene sentido acumular decenas de fotos iguales.

Y vosotros, ¿tenéis algún consejo para mejorar las fotos familiares?

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