Queridos reyes magos: lo bueno puede ser mejor

Queridos Melchor, Gaspar y Baltasar,

 

Os aseguro que este año me he portado muy bien. No sólo he vuelto al gimnasio, he desayunado sano todos los días, me he encargado de que mi hogar esté más bonito y he hecho malabares para arañar el tiempo necesario para disfrutarlo con los míos… ¡Y no siempre ha sido fácil!

 

Tampoco he faltado a mi cita semanal con este espacio que tantas alegrías me da, me he propuesto un montón de nuevos retos y he avanzado mucho hacia la consecución de muchos de ellos y tengo tantos planes a la vista que mucho me temo que el 2018 va a ser igual de trepidante que el 2017, ¡o más!

 

Así que creo que me he ganado una recompensa, ¿no creéis? Hoy, cuando me he puesto a pensar en lo que os pediría si pudieseis traerme cualquier cosa, material o no, me he dado cuenta de lo afortunada que soy. Tengo un marido estupendo y padre ejemplar a mi lado, dos niños sanos, simpáticos y felices que crecen sin parar, grandísimos amigos, un trabajo que me gusta y muchas aficiones e intereses que me mantienen tan ocupada como motivada.

 

Pero tan cierto como lo anterior es que lo bueno siempre es mejorable. Así que os pido que intercedáis por mí para que mi 2018 venga con más salud, más amor, más familia, más amigos, más diversión… ¡Más y mejor!

 

Y si, además, queréis tener un detalle conmigo que me saque una sonrisa en la mañana de Reyes, os lo pongo fácil: echadle un ojo a la colección Glam de Merkal y no os equivocaréis. ¿Qué decís de este botín de tacón con lentejuelas bordadas de Di Fontana?¿Y de estas sandalias de terciopelo con remaches, también de Di Fontana? Pisando con elegancia y sofisticación, ¡no hay manera de empezar el año con mal pie!

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