¿Cómo cuidar zapatos de ante?

zapatos de ante

Hace tiempo que le das vueltas pero no te decides. Ese par de zapatos de ante en el escaparate te llama pero tú solo visualizas las manchas que puede sufrir y el agobio que, crees, tendrás por no saber quitarlas. No te preocupes, compra el par de zapatos que quieras, porque aquí estamos nosotros para echarte una mano y explicarte cómo cuidar zapatos de ante. ¡Toma nota! 

Consejos para prevenir el desgaste de los zapatos de ante

El ante, el nobuck y el serraje son sensibles ante las manchas y las inclemencias del tiempo. El agua es su enemigo. ¿El motivo? La piel es un material poroso, lo que significa que si el agua que absorbe está mucho tiempo en su interior se endurece y se agrieta. Y esto ocurre con el calzado realizado en ante, nobuck o serraje. 

Algún defecto debía tener este calzado tan irresistible, de aspecto suave y tan otoñal, pero no se trata de un defecto irreversible: con los adecuados cuidados de mantenimiento, aprenderás cómo cuidar zapatos de ante sin sufrir dolores de cabeza. Empecemos por los elementos que pueden formar parte de tu “kit de primeros auxilios” para estos zapatos, toma nota:   

¿Cómo limpiar zapatos de ante?

Ahora sí, entremos en materia sobre cómo limpiar zapatos de ante para que se conserven durante mucho más tiempo como nuevos: 

Diferencias entre ante y nobuck 

Llegados a este punto, tal vez te asalte una duda existencial: ¿qué diferencias hay entre ante y nobuck? Para responder a esta pregunta, vamos a hacer una panorámica:

¿Sabías que, en origen, se llamaba “ante” a la piel que se obtenía del antílope? Hoy en día, si no es sintética, la piel para fabricar productos textiles y de calzado proviene de otros animales, los que forman parte de la cadena alimentaria (ovinos, bovinos, etc.). Su piel tiene tres capas: la epidermis, la más superficial; la dermis, la intermedia, y la hipodermis, la más profunda. La central, la dermis, es la que se utiliza en la industria textil y de calzado. Esta parte se suele trabajar realizando diversos cortes: el superior, el de más calidad, es el que recibe el nombre de capa “flor”. Si esta capa se trabaja para obtener un acabado afelpado recibe el nombre de nobuck. 

Un punto y aparte para una aclaración: la piel de flor y la piel de nobuck no son lo mismo. La piel flor es más transpirable y se limpia con más facilidad, mientras que el nobuck es más sensible. 

Sigamos con los cortes. Al segundo corte, de una calidad algo menor, se le suele aplicar una capa lisa de napa o bien hacer un acabado afelpado. Cuando este segundo corte tiene un acabado afelpado recibe el nombre de ante. Y, si se realiza un tercer corte, con un acabado afelpado también, el resultado es el serraje. 

Para distinguir a simple vista el ante del nobuck, es útil fijarse en la longitud de sus cerdas: las del ante son más largas y visibles, mientras que el nobuck tiene un pelo más corto. Y, además, es más suave al tacto. En general, el nobuck se considera de mejor calidad, mientras que el ante es una alternativa más económica pero también muy válida.

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